Intrépidos Aventureros, los invito a viajar por el mundo de lo que creían conocer. Sumérganse en estas Crónicas extraídas con esmero de una mente soñadora y comprueben que hablan de cada uno de ustedes, siéntanse identificados y acepten el desafío de ver que la fantasía puede traspasar la realidad....
domingo, 19 de abril de 2009
De los Sueños
Pesadez, agotamiento físico y mental. Sientes que tu cuerpo ya no te responde como querrías, tu cabeza te ruega un poco de descanso.-¡ PAZ!.Esa es la palabra. Piensas abatido en el medio del camino cuando ya luego de tomar decisiones sobre que camino elegir, después de caídas y de heridas que aún están sanando, habiendo superado con valentía la idea de estar solo en el mundo conociéndolo y creciendo a cada paso, no logras superar el cansancio que todo aquello te ha ocasionado. Sientes muchas ganas de llorar para sacar una angustia constante que te oprime el pecho y te obliga a toser para aliviar la sensación de tener una pechera demasiado chica para tu cuerpo. Pero no se asoman las lágrimas por las ventanas desde donde observas al mundo. Esperas que de repente te sientas mejor, confías en que todo va a estar bien, pero así y todo aún te sientes vencido.
-¡PAZ!_ Susurras ahora solo para ti y el viento, tu único escucha, lo eleva y lo esparse mucho más lejos de lo que puedes llegar a imaginarte.
En el apuro por conseguirla cometes más errores de lo que te podías llegar a esperar o imaginar. De repente te ves, sin saber como llegaste allí, subido a la copa de un árbol, creyendo que aquel contacto te dará la PAZ que precisas. Peor no es así, y te encuentras luchando para bajar de allí y el temor y la desesperación se apoderan de tí y hacen que te encuentres más lejos aún de tu objetivo. Buscas nuevamente llegar a sentir alivio y caminas sin descanso, castigando tu cuerpo de una manera brutal, no haces paradas , y no comes nada de lo que ese día deberías de haber comido. ¡Nada!-piensas, mientras te das cuenta que la Paz no llega, y que ahora te encuentras agotado, con poca energía y aún más triste que antes.
Es ahí cuando decides, luego de otros intentos sin resultados favorables, caminar hacia el borde de un acantilado que ves hacia la derecha del camino que te está guiando.
Sientes que te llama, pero aun no comprendes el motivo. Caminas con paso firme al principio, pero a medida que te vas acercado el acantilado te muestra imponente la altura desde donde observa al Mundo y el vértigo se apodera de tus piernas que ahora, aunque siguen avanzando, sienten la pesadez que otorga el temor a lo desconocido.
En el trayecto hacia el acantilado, no te das cuenta que poco a poco ya no piensas en encontrar la paz, que ya tu cansancio no te abruma tanto, y se te pasa por alto que tu mente estaba atascada en una nube. Ves el acantilado como algo nuevo, la altura te sobrecoge y cuando llegas al borde, piensa que ese es el fin. -Entonces, ¿aquí encontraré la PAZ?- Le dices a un interlocutor que no existe, y tienes la creencia de que allí esta la respuesta, pero buscas los medios erróneos para encontrarla. Lo medios....si, confías en encontrar el resultado que buscas allí, tu intuición te lo marca Aventurero/a de la Vida, pero olvidas que aunque mucho has aprendido, sigues siendo inexperto a lo desconocido. Los medios que buscas han sido erróneos, y de tanto errar te has vuelto torpe, pero sabes que no lo eres del todo y antes de cometer la mayor torpeza sientes que debes detenerte a pensar aunque sea un poco más.
Entonces te sientas allí, al borde del acantilado, desde donde todo se ve tan pequeñito, desde donde crees divisar la vida de otra manera, como observador y no como protagonista y eso te ayuda a tener un nuevo panorama. Respiras un aire aún más puro, y el viento que es un gran compañero acaricia tu rostro inmutable diciéndote que aún estas vivo. Entonces, sin darte cuenta cuando, cierras tus ojos y ves de nuevo aquellos ojos de mujer que antes en la bifurcación te conquistaron. Ya no temes ahora a esa visión, al fin y al cabo sientes que debes encontrar la PAZ o no seguir avanzando en tu camino. Continúas con los ojos cerrados, y el viento sopla aún más fuerte, parece ser que lo hace trayéndote un aroma que desconoces y ese aroma te ayuda a formar una imagen alrededor de esos ojos misteriosos. Sientes....por primera vez sientes lo que muchos te han dicho, lo que has leído o escuchado, o que creías haber sentido antes pero era solo cariño profundo...sientes Amor por primera vez.
Abres lo ojos de repente, ahora estas más atemorizado que nunca. -¡¿Qué significa esto?!- Preguntas al viento que sopla cada vez más fuerte. -¿Cómo puedo amar a alguien que no conozco?...te escuchas y calas repentinamente. Dudas en preguntar lo siguiente pero al darte cuenta que te encuentras solo con tu alma y el viento dices en un susurro casi inaudible- ¿Por qúe no preguntarlo?: ¿Esto es el Amor?. Duele y no es como lo esperaba, me atemoriza y me llena de dudas, no me da la PAZ que buscaba...-dices con vos firme y desesperada. Pero sientes que quieres volver a cerrar los ojos y encontrar de nuevo aquellos que te cautivaron. Y lo haces lentamente, y allí están observándote, y un sobresalto arrebata de tu pecho la opresión que antes sentías, tu cuerpo abatido experimenta de repente un calor inexplicable que lo reconforta y lo relaja por completo, tu mente piensa en poesía que nunca has leído y es porque te encuentras creando frases de amor que la invaden y la distraen.
Alguien que no conoces te ha hecho encontrar la PAZ que tanto buscabas y aún no te has dado cuenta cuando te encuentras aún sentado en el borde del acantilado de tu vida, penando por tu soledad, agotado en todos tus sentidos. Un sueño...el sueño que siempre tuviste está comenzando, y es la batalla más difícil que has de librar. Descubres que has utilizado todo este tiempo los medios equivocados para encontrar la PAZ, pero no es tan así, has cometido muchos errores, has sido tan torpe como la sabiduría de la vida te lo ha permitido , y de ello has aprendido. Ahora estas ante las puertas de tu mayor sueño. Pero abres los ojos y estas solo y te sientes vació de nuevo,pero algo sabes y es sin dudas una certeza tu alma ya no esta sola y de alguna forma te das cuenta de esto.
Sigues estando abatido, sabes que queda mucho por recorrer aún, sabes que vas a seguir penando, que vas a tener muchas dudas y el pecho va a dolerte aún más de lo que ya ha dolido pero en alguna parte de este basto mundo el amor te está esperando, y ya lo conoces, tienes que saber enfrentar tus miedos antes de disfrutarlo, y en el transcurso Aventurero/a de la Vida... has empezado a vivir tu sueño.
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