domingo, 23 de agosto de 2009

Cuando al fin la luz se acerca

¡Y he de andar errante los caminos, esperando a que el destino me alcance con su mano abierta, me acoja en su manto verdi negro y me lleve hasta las puertas de mi vida!...un alto en el bosque...un lago que se extiende frente al viajero cansado y la luna caprichosa que juega a vestirse de plata con el ondear de las aguas...Aventurero/a de la Vida piensas que ese es tu mejor esfuerzo, tu mayor anhelo y que la vida va a darte todo lo que quieres y por eso te detienes a descansar y esperar. Es muy cierto el dicho: "el que espera, desespera". No tienes porque desesperarte, la desesperación lleva a la confusión, y esta no es amiga de la claridad. Solo con claridad podrás elegir siempre el camino correcto a seguir, y tienes que saber de ante mano que sentarse a esperar no es nunca el correcto. Por eso, meditándolo, re emprendes tu andar, te encantaría consultar un horáculo y que este te diga que es lo que va a esperarte al final del camino, así te vas preparando y mentalizando. Creeme que el único dueño de tu destino eres tu, tu forjas tu propio camino y las decisiones que tomes son tus herramientas más valiosas y de ellas tienes que aferrarte cuando pendes de un acantilado al que crees que vas a caer...decide "no caer", decide continuar caminando. Y eso haces entonces, allí sentado junto al lago , te has dado cuenta que nadie te ve, nadie te escucha por más que grites con todas tus fuerzas, aunque prendas por la noche un gran fuego, solo tu verás su resplandor. Y mientras intentas esto, llamar la atención de alguien o algo para que te ayude a continuar o a decidir que hacer, pierdes "tu" valioso tiempo. Entonces, al asimilar esto, reemprendes la marcha, surcando pequeños bados que en otro momento entorpecerían tu andar y hasta podrían llevarte a caer en el mal humor y sin embargo representan ahora un desafío más y los encaras con valentía, seguridad y siempre dispuesto a la sonrisa. De desafíos te nutres y creces, aprendes y practicas y mientras tanto sigues avanzando. ¡Y he de andar errante los caminos, forjando mi destino, con mis manos abiertas para recibir lo que la vida tenga para darme y así he de construir mi Mundo!
Con este nuevo sentimiento, bien arraigado a tu corazón, la noche culmina y unos rayos aún perezosos de sol te hacen cosquillas en la frente, mientras que tus ojos contemplan el final de tu camino...

miércoles, 20 de mayo de 2009

En la memoria

Despertó y sus manos ardían al igual que varias partes de su cuerpo. Su visión era borrosa a causa de la sangre y el barro que cubrían gran parte de su rostro y aturdida por gritos de criaturas horrendas intentó recordar que le había sucedido. Por un instante fugaz ni siquiera lograba deducir con claridad que hacía allí, en la tierra, que representaba la vida, que era seguir un camino, el destino, el amor...-¡El amor! Eso es...(continuara)

lunes, 11 de mayo de 2009

Lágrimas

Otoño. Caen las hojas frías ya descoloridas sobre el pasto sin consuelo. Días de transitar aletargado, noches de largos desvelos y una espera interminable por los débiles rayos del sol. ¿Un día más en la vida, o un día menos?Aventurero/a de la Vida, hay momentos en los que realmente sientes la necesidad de no estar más en esta lucha sin final, en los que sientes que por más que te digan lo que tienes que hacer, si no sale de tu corazón no puedes hacerlo. Avanzas en tu camino, pero las derrotas son demasiadas y cuando crees que has tocado fondo, vuelve a desvanecerse eso sobre lo que te habías posado y sigues cayendo aún más y te preguntas:-¿hasta cuando?. El transcurso de esta jornada ha sido particular para ti, muchos sentimientos comienzan a aflorar a medida que la soledad se hace más grande, sentimientos incluso que no creías poseer. Tantos recuerdos han visitado tu mente durante el día que varias veces sentiste la necesidad de llorar pero no lo hiciste, no porque no desearas hacerlo, sino porque la angustia era tan grande que no tenías fuerzas suficientes siquiera para llorar. Caminaste sin cesar, bajo un sol que parecía más débil aún que tus piernas, el almuerzo que siguió al desayuno, fue insulso, si bien era variado, para ti nada de lo que ingerías tenia sabor. La tarde intentó traerte sorpresas para animarte a seguir, pero las rechazaste sin dudarlo y continuaste avanzando con la carga de tristezas que amenazaban con constancia tu mente debilitada por el andar. De repente, cuando el cielo con tintes rojizos anunciaba la llegada de la noche, te detuviste a descansar. Abatido repasaste nuevamente las vivencias que ese día pasaron frente a ti como si leyeras un libro con imágenes de tu vida, el amor que nunca fue y por quien diste todo lo que eres, el alejarte de tu familia, si bien para aprender a vivir tu propia vida, extrañas el calor del hogar de cuando eras pequeño y todo parecía mucho más simple que ahora, las vivencias contigo mismo, el escuchar a tu mente recriminarte repetidas veces lo que has hecho mal, lo que dejaste de hacer, los errores cometidos...-Es..demasiado para una sola persona- Te escuchas decir a gritos, hiriendo el silencio de la loma en donde te has sentado. Cierras tus ojos, dejas caer con pesadez tu cabeza entre tus piernas y allí permaneces sin energías para nada más un rato largo. La noche ya está afianzada en el firmamento, y decides comer algo. Comienzas, aún sin levantarte a revolver dentro de tu morral las cosas que tienes, buscando algo que creas puede llegar a tentarte a comer, ya que estas sin apetito. Pero lo que encuentras es aún más desgarrador para tu alma que pena: encuentras algunas cartas que no habías visto hasta ese momento. Eran de ella, la niña que se volvió toda una mujer, aquella que deseaba ser tu estrella guia en la vida que creía iban a tener juntos. -Seguramente debe de haberlas guardado aquí cuando nos despedimos en el pueblo. Reflexionas luego de recordar cada uno de tus pasos antes de partir, no recuerdas en ninguno de ellos, que la mujer te haya dado esas cartas, sino las hubieses leído antes. Antes de abrirlas te detienes a ver cada detalle, coloreados los sobres con tintas diversas, cintas que las envuelven con frases que ni tu recordabas que te gustaban, aromas de distintas flores que adoras impregnados en cada carta. Puedes imaginarla preparando todo aquello con esmero, sabiendo que lo hacía con el corazón astillado, ya que te estaba perdiendo en ese momento y era su última y única chance de recuperarte. Seguro ansiaría que cuando vieras aquel presente tan bello, correrías a buscarla, le dirias que sientes lo mismo que ella y que ya es hora de comenzar a caminar juntos...pero te encuentras ya muy lejos del pueblo. Mirás hacia atrás y cierras los ojos, su imágen te acompaña en este momento y cuando los abres juntas valor y comienzas a leer la primer carta en donde expresa su sufrimiento por tu partida, y en la que te dice que esperará a que termines de batallar por los caminos de la vida y ya cansado decidas volver al calor del hogar que ella te ofrecía. No sabes como es que reunes la fuerza suficiente como para seguir leyendo el resto de las notas y cartas que te dejó entre tus pertenencias. Pero decides que si has de sufrir, que sea todo de un mismo golpe y no seguir en agonía otro día y el siguiente encontrando más detalles y sentimientos en las cosas que te ha dejado escritas sin aviso y con la ilusión de quien espera. Continúas leyendo y aunque creias que ya tu corazón no podía sentir más dolor te equivocabas, sientes en cada palabra que dejas atrás como tu alma se va con ella. Levantas la vista de a ratos y ves el camino que estas siguiendo, no reconoces nada en él, te sientes completamente perdido cuando te observas a ti mismo allí sentado, leyendo lo que dejará una marca imborrable en tu corazón maltrecho. Cuando finalmente terminas de leer cada nota, cada carta, llenos de poemas que adoras, de frases que significan mucho para ti, y de sentimientos que incluso reconocias en ella pero no entendias por completo, sientes que ya no puede haber nada que te haga sentir peor, aunque a la vez no entiendes de que manera puedas llegar a levantarte de allí y seguir el camino que ya ni alcanzas a ver entre la maleza. Guardas todo intentando imitar el esmero que ella empleo para dejar cada papel como lo encontraste y te detienes a meditar. Sabes que no puedes corresponderle, que si el amor que por ella sentías era tan fuerte aún estarías alli a su lado, pero la vida te llevó abrir tu puerta una mañana y salir al mundo sin mirar atrás. Aunque las vivencias que los recuerdos de las cartas y notas te trajeron a tu ya compleja realidad, te hicieron vulnerable y por unos instantes contemplaste el camino de vuelta, sientes que no es el que debes de seguir ahora...-Pero ¿que es lo que debo hacer?-Te increpas. Hacía casi tres semanas que no llorabas, las mismas tres semanas que te tienen dando vueltas por el mundo, conociendo y siendo protagonista de tus propias experiencias, que te hicieron sentir distinto, que trajeron tanto alegrías como penas, esa última vez que lo hiciste, el día que partiste, creias que ibas a seguir llorando a diario aunque siguieras avanzando, llorando por lo que dejabas detrás, por la soledad que te esperaba, por las historias que justamente este día habían vuelto a tu cabeza. Pero no fue así, cuando partiste tu corazón detuvo su palpitar y creó un duro armazón, más duro aún que la armadura de cuero que llevas puesta, protegido por filos más letales que los de tu propia espada y así se quedó. Pero este día estuvo inquieto, se movió dentro del armazón, hizo romos algunos filos de protección y sin quererlo...tus ojos fueron el canal por el cual el mar que en él se hallaba se dió a conocer al mundo una vez más. Y lloraste sin consuelo. Tu llanto alarmó a algunas criaturas del bosque que estaban detrás de la loma en donde te hallabas y que hasta donde te encontrabas se acercaron la distancia suficiente como para respetar tu dolor. Lloraste abrazado a tus piernas y nadie, por más que tu llanto era cada vez más potente, se acercó a darte un abrazo como necesitabas en aquel momento. Solo estabas tu allí, con un llanto que parecía no tener fin. Las criaturas se quedaron cerca, contemplándote en silencio. Nunca habías sido consciente de la duración de un llanto, pero crees haber estado llorando horas enteras esa noche. Y no es que la vergüenza antes hacía que no llores, sino que no tenías quizas asumidos todavía los valores que los sentimientos tienen en verdad. Tus ojos estan hinchados y completamente enrojecidos, tu nariz hecha un aguacero de verano, tus ropas húmedas sobre todo en tus piernas, tu rostro marcado de tanto sujetarlo contra tus rodillas...suspiras y contemplas el cielo, el llanto ya terminó y sabes que no será el último. Entonces decides seguir con lo que estabas antes haciendo, buscas algo que comer. Retomas poco a poco la respiración normal, antes alterada por el momento, y dejas tu mente descansar unos instantes. Cuando logras comer algo y parece ser que ya no habrá más lágrimas por hoy, decides descansar pero antes de cerrar tus ojos doloridos, dejas un pensamiento en tu cabeza. Es un pensamiento que te habla de una lucha que solo tú puedes ganar. Una misión que tiene como principal objetivo saber quien eres y qué es lo que realmente consideras tu Sueño. Hoy has tenido uno de tus peores días, pero todo en la vida es enseñanza y sabes que las lágrimas no fueron en vano, te han ayudado en este caso a ver con mayor claridad. Agradeces sin darte cuenta a esa mujer que entregó su corazón en aquel arrojo de hacerte llegar sin que lo supieras todos esos puros sentimientos. Entiendes que le agradeces porque de otra manera te hubieses ahogado en tus recuerdos y ahora sabes que debes de seguir avanzando, para fortalecerte como ser, para obrar como tu corazón lo determine cuando vuelva a latir de vuelta. No esperas un milagro, sabes que eres capaz de hacerlo por tu cuenta...y con ese pensamiento, cierras tus ojos y al fin descansas.

sábado, 2 de mayo de 2009

Recuerdos

Landaroth Regnier, La Sombra, avanza agotado por un camino profundamente empinado. Su mirada penetrante escruta con constancia recovecos que antes solo eran parte de un bello paisaje y ahora todos y cada uno pueden tener indicios de si su amada perdida ha pasado por allí. Explorador diestro, conocedor de los caminos y sus misterios, raudo cazador y guerrero infatigable, dotado de las destrezas que lo llevaron a ser Heróe, carga por la vida con el peso de haber perdido su tesoro, de haber dejado ir (aun sabiendo que no podia evitarlo) la razón que le da la vida. Su amada Selene fue arrebatada de su lado por una horda de orcos vegativos durante una batalla en la que él quedó tendido en el frío suelo mientras ella aún peleaba y desde aquel día Regnier busca, sin pistas aún recobrar a su par. Cuando su cuerpo le pide descanso, se sienta sobre una loma y observa el horizonte, repasa cada uno de los detalles que lo llevaron a estar allí, a ser quien es ahora sin ella, y medita. Enciende su pipa y el humo que lo aniquila tanto como lo dispersa y relaja dibuja imágenes que el intenta tomar como señales...-"Todas son señales"- Se dice en voz alta en un transe profundo, y se siente con el impulso suficiente como para continuar el viaje...(Continuara)

domingo, 19 de abril de 2009

De los Sueños

Pesadez, agotamiento físico y mental. Sientes que tu cuerpo ya no te responde como querrías, tu cabeza te ruega un poco de descanso.-¡ PAZ!.Esa es la palabra. Piensas abatido en el medio del camino cuando ya luego de tomar decisiones sobre que camino elegir, después de caídas y de heridas que aún están sanando, habiendo superado con valentía la idea de estar solo en el mundo conociéndolo y creciendo a cada paso, no logras superar el cansancio que todo aquello te ha ocasionado. Sientes muchas ganas de llorar para sacar una angustia constante que te oprime el pecho y te obliga a toser para aliviar la sensación de tener una pechera demasiado chica para tu cuerpo. Pero no se asoman las lágrimas por las ventanas desde donde observas al mundo. Esperas que de repente te sientas mejor, confías en que todo va a estar bien, pero así y todo aún te sientes vencido. -¡PAZ!_ Susurras ahora solo para ti y el viento, tu único escucha, lo eleva y lo esparse mucho más lejos de lo que puedes llegar a imaginarte. En el apuro por conseguirla cometes más errores de lo que te podías llegar a esperar o imaginar. De repente te ves, sin saber como llegaste allí, subido a la copa de un árbol, creyendo que aquel contacto te dará la PAZ que precisas. Peor no es así, y te encuentras luchando para bajar de allí y el temor y la desesperación se apoderan de tí y hacen que te encuentres más lejos aún de tu objetivo. Buscas nuevamente llegar a sentir alivio y caminas sin descanso, castigando tu cuerpo de una manera brutal, no haces paradas , y no comes nada de lo que ese día deberías de haber comido. ¡Nada!-piensas, mientras te das cuenta que la Paz no llega, y que ahora te encuentras agotado, con poca energía y aún más triste que antes. Es ahí cuando decides, luego de otros intentos sin resultados favorables, caminar hacia el borde de un acantilado que ves hacia la derecha del camino que te está guiando. Sientes que te llama, pero aun no comprendes el motivo. Caminas con paso firme al principio, pero a medida que te vas acercado el acantilado te muestra imponente la altura desde donde observa al Mundo y el vértigo se apodera de tus piernas que ahora, aunque siguen avanzando, sienten la pesadez que otorga el temor a lo desconocido. En el trayecto hacia el acantilado, no te das cuenta que poco a poco ya no piensas en encontrar la paz, que ya tu cansancio no te abruma tanto, y se te pasa por alto que tu mente estaba atascada en una nube. Ves el acantilado como algo nuevo, la altura te sobrecoge y cuando llegas al borde, piensa que ese es el fin. -Entonces, ¿aquí encontraré la PAZ?- Le dices a un interlocutor que no existe, y tienes la creencia de que allí esta la respuesta, pero buscas los medios erróneos para encontrarla. Lo medios....si, confías en encontrar el resultado que buscas allí, tu intuición te lo marca Aventurero/a de la Vida, pero olvidas que aunque mucho has aprendido, sigues siendo inexperto a lo desconocido. Los medios que buscas han sido erróneos, y de tanto errar te has vuelto torpe, pero sabes que no lo eres del todo y antes de cometer la mayor torpeza sientes que debes detenerte a pensar aunque sea un poco más. Entonces te sientas allí, al borde del acantilado, desde donde todo se ve tan pequeñito, desde donde crees divisar la vida de otra manera, como observador y no como protagonista y eso te ayuda a tener un nuevo panorama. Respiras un aire aún más puro, y el viento que es un gran compañero acaricia tu rostro inmutable diciéndote que aún estas vivo. Entonces, sin darte cuenta cuando, cierras tus ojos y ves de nuevo aquellos ojos de mujer que antes en la bifurcación te conquistaron. Ya no temes ahora a esa visión, al fin y al cabo sientes que debes encontrar la PAZ o no seguir avanzando en tu camino. Continúas con los ojos cerrados, y el viento sopla aún más fuerte, parece ser que lo hace trayéndote un aroma que desconoces y ese aroma te ayuda a formar una imagen alrededor de esos ojos misteriosos. Sientes....por primera vez sientes lo que muchos te han dicho, lo que has leído o escuchado, o que creías haber sentido antes pero era solo cariño profundo...sientes Amor por primera vez. Abres lo ojos de repente, ahora estas más atemorizado que nunca. -¡¿Qué significa esto?!- Preguntas al viento que sopla cada vez más fuerte. -¿Cómo puedo amar a alguien que no conozco?...te escuchas y calas repentinamente. Dudas en preguntar lo siguiente pero al darte cuenta que te encuentras solo con tu alma y el viento dices en un susurro casi inaudible- ¿Por qúe no preguntarlo?: ¿Esto es el Amor?. Duele y no es como lo esperaba, me atemoriza y me llena de dudas, no me da la PAZ que buscaba...-dices con vos firme y desesperada. Pero sientes que quieres volver a cerrar los ojos y encontrar de nuevo aquellos que te cautivaron. Y lo haces lentamente, y allí están observándote, y un sobresalto arrebata de tu pecho la opresión que antes sentías, tu cuerpo abatido experimenta de repente un calor inexplicable que lo reconforta y lo relaja por completo, tu mente piensa en poesía que nunca has leído y es porque te encuentras creando frases de amor que la invaden y la distraen. Alguien que no conoces te ha hecho encontrar la PAZ que tanto buscabas y aún no te has dado cuenta cuando te encuentras aún sentado en el borde del acantilado de tu vida, penando por tu soledad, agotado en todos tus sentidos. Un sueño...el sueño que siempre tuviste está comenzando, y es la batalla más difícil que has de librar. Descubres que has utilizado todo este tiempo los medios equivocados para encontrar la PAZ, pero no es tan así, has cometido muchos errores, has sido tan torpe como la sabiduría de la vida te lo ha permitido , y de ello has aprendido. Ahora estas ante las puertas de tu mayor sueño. Pero abres los ojos y estas solo y te sientes vació de nuevo,pero algo sabes y es sin dudas una certeza tu alma ya no esta sola y de alguna forma te das cuenta de esto. Sigues estando abatido, sabes que queda mucho por recorrer aún, sabes que vas a seguir penando, que vas a tener muchas dudas y el pecho va a dolerte aún más de lo que ya ha dolido pero en alguna parte de este basto mundo el amor te está esperando, y ya lo conoces, tienes que saber enfrentar tus miedos antes de disfrutarlo, y en el transcurso Aventurero/a de la Vida... has empezado a vivir tu sueño.

jueves, 26 de marzo de 2009

La Búsqueda

Tu Nombre Aventurero/a de la Vida se escribió en el aire antes que en el papel que el hombre inventó. En el aire se convirtió en sonido y viajó por oidos desconocidos al verte llegar al mundo. Eras tan importante entonces como ahora, tal cual como cualquier ser sobre la tierra, ni más ni menos, y tu Nombre te moldea, te identifica, puede llevarte de un extremo al otro de la tierra en boca de quien te ha conocido. Caminas por el sendero elegido, tropiezas una y otra vez y aunque estabas advertido de ello tropiezas igual. El primer tropiezo te derriba, te lastima, te acongoja. Sufres y observas tus heridas y las ves profundas e incurables a tus ojos inexpertos. Logras levantarte aún dolorido y abrumado por la caida pero reanudas la travesía. Lavas tus heridas en el agua fresca de un pequeño brazo que encuentras más allá del lugar en donde caiste.Las ves iluminadas por la cálida luz del sol y tienes la certeza ahora de que pueden curarse y un optimismo repentino te hace sentir muy bien. Comienzas a caminar animado. Pero más adelante vuelves a tropezar, y caes nuevamente, pero sabes que haz aprendido Aventurero/a a saber caer y haz logrado levantarte de mejor forma que la primera vez, observas tus heridas y aún las vez profundas, pero sabes ahora que pueden curarse. Tu Nombre te acompaña, te dice quien eres cuando caido en el camino preguntas a la nada como levantarte y volver a retomar la marcha. La vida te va enseñando a cada paso algo distinto, pero logras verlo luego, cuando haces uso de esos conocimientos adquiridos, mientras tanto solo...transcurres. -La Búsqueda es parte de la Vida. Y la Vida es una Búsqueda...pero ..¿DE QUÉ?- Reflexionas mientras caminas distraido por el sendero. El sol se oculta pintando el cielo de colores que aún el hombre no logra imitar en los lienzos. Ya conoces el sonido del atardecer, y la proximidad de la noche te revela en cada lugar en donde acampas un escenario distinto. - ¡Que vasto es el Mundo! Piensas y no sabes que apenas has recorrido una pequeña distancia.

domingo, 8 de marzo de 2009

Bifurcaciones

En el camino te encuentras Aventurero de la Vida. Ves pasar ante tus ojos el verde claro de los paisajes recortados de maneras tan diversas que te asombra la precisión de la naturaleza. El cielo parece más basto aún de lo que parecía en el pueblo y te das cuenta de lo pequeño que eres en la inmensidad del mundo que te rodea. El día te muestra la vida de una forma: sus clores brillantes, aves que con su canto hacen que vueles con ellas en la espesura de los bosques. Todo parece tan nuevo. Bajo un árbol de generosa copa haces un alto y ahi observas la vida desarrollarse de otra manera a la que conoces, siempre estuvo allí pero nunca tuvistes el tiempo suficiente como para verla tal cual es. Un grupo de conejos silvestres se comunican de una manera impersceptible a tus sentidos pero de alguna forma te das cuenta que lo hacen y se entienden mucho más de lo que se entienden hablando la mayoría de las personas que conoces. Apoyas tu espalda sobre el pasto que te reconforta luego de una jornada de largas caminatas. Cierras tus ojos y los sonidos del bosque te envuelven y te elevan sobre el aire. El viento te cuenta historias de formas que nunca te habías imaginado oir. El tiempo no existe, mientras permaneces con los ojos cerrados no te das cuenta cuando la tarde se hace noche salvo por los habitantes nocturnos que empiezan a poblarla con sus sonidos particulares. Bien vendría entonces un buen fuego para calentar las reservas de comida y contemplar las estrellas mezcladas con las chispas. Bajo el universo descansa tu cuerpo sobre la lona de campamento montada en un reparo al pie de una colina. Criaturas curiosas te contemplan durmiendo. Por la mañana una gran decisión te espera. El camino anticipa sorpresas y debes valerte de todos tus conocimientos para afrontarlos y saber elegir cuando sea necasario por lo que consideras mejor para ti. El desayuno se presenta acompañado por los pájaros felices que viven cerca del refugio. Parece ser que tu presencia les despierta confianza y te regalan frescos sonidos que te llenan de energías para emprender la jornada que se presenta cargada de sorpresas. Avanzas feliz por el camino y la vida te muestra su mejor cara. Pero el camino lleno de imprevistos te trae a la realidad la soledad que te envuelve a pesar de estar rodeado de vida mirando hacia cualquier punto cardinal. Te detienes en seco y observas hacia tu pasado, una angustia súbita se apodera de todo tu cuerpo y y piensas cosas como que quizás aún no estabas preparado para aventurarte a lo desconocido y hubierse sido mejor que siguieras un poco más tu entrenamiento en el pueblo, extrañas a tu familia y te sientes de repente desprotejido.Tratas de dominar esos impulsos y tomando coraje vuelves a avanzar, aunque ahora no hay sonrisa en tu rostro que te acompañe. Pero logras avanzar pensando que eres capaz de demostrar lo que has aprendido y que ello te levará a obtener logros de los que te enorgulleceras.A los pocos metros encuentras que la realidad te muestra nuevamente esa soledad absoluta de la que te hablaba, aún está ahi en el mundo sin rumbo vagas sin alguien a tu lado que sepa darte su hombro cuando precises apoyo, que te abrace cuando te sientas angustiado o que te alegre simplemente con un comentario o que la sola presencia te haga sentir bien. Te vuelves a detener y piensas que caminas sin un destino fijo y la sensación te desespera. No te crees en condiciones de relacionarte demasiado con las demás personas, puesto que de donde provienes no son muchos y no acostumbras a tratar con gente nueva, te altera lo que esas personas pueden llegar a pensar de ti. En ese instante en el que bajas tu cabeza para lamentarte de lo que estas sintiendo, ves tu sombra en el suelo y no la reconoces, luce más grande que de costmbre, muestra el crecimiento que has tenido con solo comenzar el viaje y te hace sentir diferente: ¡vale la pena continuar sin importar lo que piensen de mi los demás. No he de tener intenciones de hacer el mal a nadie pero procuraré hacer mi bien. Espero ser lo suficientemente sabio como para ver mis errores! Hablas y te escuchas ... el sonido de tu voz claro te llena de frescura y te da ánimos para seguir. Emprendes nuevamente la marcha pero ahora puedes esbozar una sonrisa. A escazos metros del lugar te encuentras con una bifurcación. Te detienes en seco y observas ambos caminos: los dos son iguales, ambos te dicen lo mismo : sigue avanzando, pero uno te llevará hacia un destino en el que presientes harás las cosas que más complazcan al resto del mundo, suena más fácil de sobrellevar y de hecho cuando lo observas en detalle ves que el terreno es liso y recto, aunque una leve sensación te dice que es probable que por ese camino dejes de lado las misiones que te gustaría emprender aunque el resto no las considere apropiadas. El otro camino parece similar aunque de repente una leve brisa llega desde él , una brisa que te suena a libertad, tienes imágenes vagas de verte cumpliendo los sueños que tu aventurero corazón anhela. Pero ves el camino más en detalle y es igual al anterior slo en su primer tramo y luego comienza a subir y parece estar cubierto de piedras que dificultaran la travesía. Te sientas en el medio de ambos abatido ya como si hubieses librado la batalla más cruel y larga de tu vida. Miras hacia ambos lados e intentas imaginarte situaciones que te hagan decidir por tal o cual de los caminos tomar. Piensas en las personas que te quieren y te imaginas que si alguien de ellos estaria allí te ayudaría a decidir, pero luego te das cuenta que no resultaría porque eres tu y solo tu el que debe tomar las desiciones importantes de tu vida y crees también que nadie lograría comprenderte lo suficiente como para aconsejarte sobre el camino más difícil. De hecho crees que todos te dirían que tomes el camino más fácil. Mirás hacia el, pero no sientes el impulso de seguir, sientes más bien una opresión en el pecho, la opresión que se siente cuando uno no es sincero y hace las cosas simplemente para complacer al resto. Cierras los ojos y sin darte cuenta te encuentras con otros ojos. Vuelvas a abrirlos sorprendido y el paisaje sigue allí hermoso y bañado de luz, igual que antes de que los cerraras , ambos caminos y nadie más que tú se encuentra en ese lugar, intrigado vuelvas a cerrarlos y allí están, son ojos dulces y sabios que te miran como nunca nadie lo ha hecho, parecen ser de una bella mujer que no reconoces. Vuelves a abrirlos fascinado por el descubrimiento y te encuentras mirando hacia el camino que sube. Sientes que por allí realmente puedes demostrar tu valía, que puedes ser tu mismo y el misterio de aquellos ojos hace saltar tu corazón y crees que quizás se revele por ese rumbo. Te levantas sin entender en que momento lo hiciste y con paso firme y ahora sí con una amplia sonrisa tomas el camino que ya has elegido como tu destino...

jueves, 26 de febrero de 2009

La Sombra

En su vida había visto ojos como aquellos. De un gris profundo surcados por un destello amarillo que cambiaba a verdoso de acuerdo a como el tiempo decidiera que lucieran ese día. Cubierta su cabeza por una inmensa capucha gris parte de una ornamentada capa de viaje que cubría gran parte de su esbelta y delineada figura. Él avanzaba sin reparos por una pequeña loma oculta en medio de un ajustado bosque de árboles inspirados. Alimentaba sus pulmones con el aire puro del paraje, cerraba sus ojos rindiéndose a los encantos de la Madre Natura que rozaba por ambos puntos cardinales y de formas diversas su cuerpo abatido de tantas luchas y viajes por lejanas tierras. Y al abrirlos cruzó su mirada con la de aquellos ojos que lo miraban entre amenazantes y sorprendidos. Y cuando logró salir del asombro (producida esta salida en parte al ver que el peligro no lo acechaba en este momento...al menos no la clase de peligro que el conocía) vio a unos metros adelante a una mujer, la imagen más hermosa sin dudarlo de mujer que jamas hubiera visto. Estaba allí, inmóvil aún , manteniendo sus ojos fijos en los de él, apuntándole con la punta de su flecha que al verlo colocara de forma veloz en su arco finamente tallado por manos dedicadas. Su cuerpo se encontraba en actitud desafiante, detalle que a él fascinaba aún más. -Detenéos ahí viajero, estáis entrando en los dominios de Lord Fain. Decid tu gracia y motivo de visita a nuestro pacífico lugar. Recordad que solo aceptamos viajeros de paso, por unos asuntos políticos que no son de vuestra incumbencia no nos encontramos en una posición como para hospedar mucho tiempo a nadie. Si no estáis de acuerdo seguid vuestro camino. No me obliguéis a utilizar esta flecha. Esa voz, fresca, firme, deliciosa llegó a sus oídos volando en el viento saltarín que la coloreaba de tonos prismáticos. Entendía el mensaje pero no alcanzaba a contestar lo que su cabeza le dibujaba como palabras, solo su rostro esbozaba gestos ininteligibles al parecer por los que ella también hacía al verlos. Al fin habló, luego de un silencio que pareció eterno, y que ella (sorprendida) respetó, aunque sin bajar su guardia: -Amable y bella Guardiana de los Altos y Bondadosos Bosques de Lord Fain, estáis ante Landaroth "Espada del Alba" , de los Reinos de RedMoon al oeste de aquí, mi visita en realidad no tiene un motivo específico, me topé con este bosque buscando paz en mi viaje de descanso antes de mi próxima misión. Sorprendido aún por oír su voz firme aguardó a que la Guardiana reaccionara, pero no ocurría nada, ella sin dejar de tensar su arco, lo escrutaba sin perder detalle y parecía pensar demasiado lo próximo que iba a decir. Esos minutos parecieron horas, en los que sus ojos se cruzaron en una mirada que no parecía ser la de unos extraños sino la de dos almas que al fin se reencuentran. De repente y como reaccionando impulsivamente, la bella mujer dejó de tensar su arco y con voz potente dijo: Regnier Landaroth "Espada del Alba", conocido hace unos años también como "Corazón del Bosque Gris". No sabia que erais tu, la descripción que ha llegado a estos bosques de ti hablan de una persona un poco más...emh mayor, pero reconocí el escudo de tu Casa en la vaina de tu espada y por eso he de deciros que eres bienvenido a nuestras tierras. Él sorprendió y a la vez inmensamente feliz (sin saber bien el porque aún) observó el escudo del que hablaba la Guardiana y sonrió. Ella con un ademán cordial, y casi esbozando una sonrisa lo invitó a que si gustaba podía visitar el pueblo. El acepto de buen grado y se dirigió hacia la loma desde donde la mujer hasta hacia unos instantes le apuntaba con su arco. La postura de la mujer se iba tornando cada vez más tensa a medida que el hombre avanzaba hacia ella, parecía ser como si su sola presencia (y solo esto luego de escuchar el nombre del Caballero) la hiciera sentirse así. Caminaron juntos hacia el pueblo que se encontraba a metros de su lugar de encuentro que fue todo lo contrario a lo que acontecía mientras avanzaban, charlaban de la vida como si se conocieran desde que el mundo es mundo, se miraban uno al otro entre asombrados y atraídos. -¡La mejor caminata desde que empecé a hacerlas!- se dijo para si Regnier. Fue recibido como héroe (cosa extraña que el nunca aceptó, siempre disfrutó de cumplir sus misiones de la mejor manera, intentando ayudar a quien lo necesitara y sacando provecho de la situación únicamente viendo en paz a las personas). Lo que iba a ser un viaje de pasada por los Bosques de Lord Fain, terminó extendiéndose porque la situación política y financiera del lugar exigía ayuda externa que el mismo Fain no quería reconocer, pero al ver la inteligencia con la que Regnier se manejaba en sus misiones, decidió pedirle ayuda. Intentó pagarle por esta, pero nuestro bienaventurado amigo fiel a sus convicciones no la aceptó. Mientras tanto su estadía en esos bosques se bien cubierta de el sentimiento más hermoso del que estamos dotados: el Amor. Cada tarde, luego de contribuir con su experiencia en los asuntos de Lord Fain, visitaba a Selene en su puesto de guardia. Ella esperaba ansiosa la visita diaria, momento en el que era relevada de su puesto y partía hacia los caminos en compañía de Regnier. Ambos disfrutaba de aquellos paseos con la misma intensidad, sus corazones latían con tanta fortaleza que creían que iban a agotar todas sus energías , cuando en realidad era todo lo contrario,llenaban sus miembros aún más de ella y sin darse cuenta, sumidos en sus relatos, recorrían trayectos que en otras circunstancias los hubieran agotado a la mitad o menos. Una noche en un claro de luna, mientras entrelazados en una conversación acerca de si la espada era mejor que el arco, sus ojos decidieron mirarse más de lo acostumbrado y un silencio se apoderó de ambos...en ese momento, Regnier se acercó a ella que permanecía inmóvil contemplándolo, tomó su rostro con ambas manos y luego de mirarla a los ojos desde la distancia más cerca que hasta ese momento la había tenido, acercó aún más su rostro y beso aquellos labios que emanaban dulzura y amor en cantidades iguales. La luna era el único testigo de aquel beso perfecto. Se quedaron allí abrazados, besandose tiernamente y declarandose su amor y promesas como un par de niños que descubren el sentimiento de amar. Volvieron al pueblo ya de madrugada, cuando los pájaros abandonaban sus nidos buscando alimento para sus pichones y los aromas a desayuno ivadían las callejuelas. Desde aquella noche decidieron que cuando Regnier terminase su misión allí, partirían ambos para formar una vida juntos. Así fue como llegó el tan esperado día, y fueron despedidos con el pueblo rebosante de alegría en quienes se reflejaba el amor que ellos desprendían. Partieron a formar su vida juntos, y la encontraron en los caminos, en los arrollos, en las lomas y los secos, vivieron tiempos de plenitud y se sintieron las personas más felices sobre la faz de la tierra. Pero un mal día, destino cruel que arrebata celoso la felicidad, se cruzaron con una horda de orcos que los superaban en número. La batalla fue encarnizada, ambos pelearon codo a codo, reduciendo el número de enemigos, arco y espada letales por igual, pero sus enemigos seguían siendo muchos. Un certero golpe de una maza oscura redujo a Regnier, quién antes de caer inconsciente en el suelo de batalla, observo a su valiente Seleen luchando aún para defenderlo... Vacío, profundidad, silencio...al despertar la imágen de la lucha pasada lo devolvió a la cruel realidad: su amada no estaba y sus enemigos no eran todos los que se encontraban allí tendidos muertos a su lado. Era evidente que había sido reducida y llevada (rogaba él que con vida aún) por esa criaturas inmundas. Desde aquel nefasto día, él vaga por los caminos, ya no lo llaman Regnier Landaroth "Espada del Alba" o "Corazón del Bosque Gris", su nombre y apodos reconocidos alrededor del mundo fueron reemplazados por el de la "Sombra", su andar y su actitud le valieron ese nombre desde entonces. Camina acechante por donde antes caminara colmado de felicidad, en la búsqueda de su amor perdido, sabiendo que mientras su corazón lata, y su mano puedo levantar una espada no va a dejar de creer en que volverá a unir sus labios con los de su amada como aquella primera vez en el claro de luna. (Continuará)

De las Travesias

Caminar. Un don, un privilegio poco apreciado muchas veces por aquellos que lo poseen. De rodillas aprendemos a movernos por nuestra cuenta (¿es entonces vergonzoso el ponerse de rodillas si es nuestro primer paso a la Libertad, el poder movernos sin la ayuda de nuestros guias?...), nuestras manos marcan el rumbo y sienten, palpan el terreno que hemos de recorrer luego. Nuestra base fundamental se mueve luego y así comenzamos a conocer...Los primeros pasos: ¿alguien los recuerda?pues tengo la suerte de ser una de los que si. Pocos lo creen, no me interesa en realidad lo que crean sino lo que para mi sea en verdad una certeza. ¿O tienen alguna opinión distinta?, pues compartanla viajeros/as, bienvenida sea. Luego el caminar para los que han sido elegidos para tenerlo, y los que no a su modo encuentran el movimiento en la vida (recuerden esto mis amigos/as que más adelante nos extenderemos en la "vida es movimiento") y con él logramos ir a donde nuestros pasos nos lleven. Tengo la necesidad imperiosa, el corazón y la mente me lo ordenan, de citar en este punto a uno de los grandes escritores que diera nuestra extensa historia literaria, y a quién debo feliz haber encontrado un Mundo como la Tierra Media en donde los sueños de mi infancia (y aún los de ahora)parecen hacerse realidad:
El camino sigue y sigue desde la puerta
El camino ha ido muy lejos, y si es posible he de seguirlo recorriéndolo con pie decidido hasta llegar a un camino más ancho donde se encuentran senderos y cursos. ¿Y de ahí adónde iré? No podría decirlo.Huyendo del enemigo hacia los Gamos En el hogar el fuego es rojo, y bajo el techo hay una cama; pero los pies no están cansados todavía, y quizá aún encontremos detrás del recodo un árbol repentino o una roca empinada que nadie ha visto sino nosotros. Árbol y flor y brizna y pasto, ¡que pasen, que pasen! Colina y agua bajo el cielo, ¡pasemos, pasemos! Aun detrás del recodo quizá todavía esperen un camino nuevo o una puerta secreta, y aunque hoy pasemos de largo y tomemos los senderos ocultos que corren hacia la luna o hacia el sol quizá mañana aquí volvamos. Manzana, espino, nuez y ciruela ¡que se pierdan, se pierdan! Arena y piedra y estanque y cañada, ¡adiós, adiós! La casa detrás, delante el mundo, y muchas sendas que recorrer, hacia el filo sombrío del horizonte y la noche estrellada. Luego el mundo atrás y la casa adelante; volvemos a la casa y a la cama. Niebla y crepúsculo, nubes y sombra, se borrarán, se borrarán. Lámpara y fuego, y pan y carne, ¡y luego a la cama, y luego a la cama!
J.R.R. Tolkien
Caminando emprendiste tu primer gran Travesía, abandonaste el pueblo natal sin mirar atrás pero sabiendo que era lo que allí había, consciente de lo que dejabas, ansiando lo que has de ganar, -Pero la codicia en este juego no deberá de estar dentro de mis objetivos...ganar en sabiduría va más allá de eso-Te dices a ti mismo observando con una paz impensada a un grupo de pájaros jugando entre las ramas de un viejo pero tupido árbol. ¡Excelente! Comienzas a comprender de que se trata esta Travesía Aventurero de la Vida!

martes, 24 de febrero de 2009

Primer Crónica

"Del Amor provengo y Amor es lo que busco"...eso te dices cuando los pasos rítmicos te llevan a atravesar el pueblo. Crees que es el mejor pensamiento, te sientes adulto y preparado para ello....pero aún te falta "todo" por conocer y "nada" por perder. Las calles que siempre recorriste de formas diferentes, ya sea buscando juegos nuevos, galanteando ya en tu despertar hacia la seducción, como últimamente tratando de encontrar el nuevo sentido que ha de tomar tu vida, hoy las ves como si pasaran frente a tus ojos de forma borrosa, como en los sueños. No te detienes, es más aceleras tus pasos cuando vez la salida del pueblo, con el cartel de madera ornamentado con bronce que Lazaroth "el herrero" alegremente te mostró a ti primero cuando hubo terminado aquel fino trabajo. Él fue también quién forjó tu única espada y te dijo con el seño fruncido de seriedad, cosa muy poco vista en él siempre de rostro sonriente: -¡Esta es la espada que te ha de guiar hasta que encuentras la que ha sido forjada para que tú y solo tú puedas blandir! Amarrada a tu espalda con el cuero de la vaina que la hija del peletero....(al recordarla una sonrisa distraída se apodera de tus labios) te confeccionó con esmero esperando que logres mirarla más allá de la niña con quien jugabas por las tardes (la sonrisa se desdibuja en una mueca incierta que intenta expresar tu descuido hacia ella, tu egoísmo...)-¡¡No!!Esos pensamientos solo deben acompañarme pero no entorpecerme. Seguiré mi camino con una sonrisa.- Te dices en vos alta y continuas intentando una sonrisa que no convence ni a tu reflejo en el estanque del molinero. Se nota que todavía tienes mucho que apender de ti Aventurero de la Vida. Con esa sonrisa que cada vez cobra más fuerza llegas a la última salida que has de dejar atrás para encontrarte al fin con todas las entradas que el camino que elijas tiene preparadas para ti.