La puerta está allí, frente a ti. A traves de sus goznes se divisa la claridad del atardecer que brota invitándote a disfrutarla. Impulso: extiendes tu mando y alcanzas con firmeza el picaporte de metal lustrado que tu Madre mantiene impecable todos los días, y que tu Padre forjó en sus épocas de novio cuando el sueño de su propio hogar lo era todo. Te detienes: miras tu mano y parece que hace años habías dejado de verla, desde cuando pequeño sucia e inquieta jugaba a ser la de un gran aventurero, Heróe de niños y conquistador de corazones. La ves diferente, "experiencia" que brilla en cada surco delicadamente tallado desde la muñeca hasta los dedos que ahora firmes casi rozan el picaporte de metal lustrado.Cierras tus ojos, sacudes tu cabeza y vuelves a fijar tu vista en tu objetivo y sin darte cuenta estás abriendo la puerta. El aire fresco te renueva, brisa de otoño que se mezcla con el aroma de la merienda, los sonidos conocidos son nuevos para tí, la puerta al abrirse cantó una melodía de despedida y la brisa una de alegre bienvenida.Te dispones a atravesar el umbral y sin querer te sorprendes observando tus pies, comprendes entonces que es la primera y la última vez que van a abandonar el hogar de nacimiento para aventurarse a lo desconocido y buscar el destino que escrito o no para ti te aguarda...(no te detengas, la vida es movimiento no olvides eso nunca). Ves como el primer paso atraviesa el limite de lo conocido y se aventura en la gran búsqueda de la Verdad. A partir de ahora Aventurero de la Vida serás, crueldad y felicidad en partes iguales te vas a encontrar, pero el viaje vale la pena, a penas comience lo comprobaras.
Silver Siren´Chronicles
Intrépidos Aventureros, los invito a viajar por el mundo de lo que creían conocer. Sumérganse en estas Crónicas extraídas con esmero de una mente soñadora y comprueben que hablan de cada uno de ustedes, siéntanse identificados y acepten el desafío de ver que la fantasía puede traspasar la realidad....
miércoles, 6 de julio de 2016
El Primer Viaje
La puerta está allí, frente a ti. A traves de sus goznes se divisa la claridad del atardecer que brota invitándote a disfrutarla. Impulso: extiendes tu mando y alcanzas con firmeza el picaporte de metal lustrado que tu Madre mantiene impecable todos los días, y que tu Padre forjó en sus épocas de novio cuando el sueño de su propio hogar lo era todo. Te detienes: miras tu mano y parece que hace años habías dejado de verla, desde cuando pequeño sucia e inquieta jugaba a ser la de un gran aventurero, Heróe de niños y conquistador de corazones. La ves diferente, "experiencia" que brilla en cada surco delicadamente tallado desde la muñeca hasta los dedos que ahora firmes casi rozan el picaporte de metal lustrado.Cierras tus ojos, sacudes tu cabeza y vuelves a fijar tu vista en tu objetivo y sin darte cuenta estás abriendo la puerta. El aire fresco te renueva, brisa de otoño que se mezcla con el aroma de la merienda, los sonidos conocidos son nuevos para tí, la puerta al abrirse cantó una melodía de despedida y la brisa una de alegre bienvenida.Te dispones a atravesar el umbral y sin querer te sorprendes observando tus pies, comprendes entonces que es la primera y la última vez que van a abandonar el hogar de nacimiento para aventurarse a lo desconocido y buscar el destino que escrito o no para ti te aguarda...(no te detengas, la vida es movimiento no olvides eso nunca). Ves como el primer paso atraviesa el limite de lo conocido y se aventura en la gran búsqueda de la Verdad. A partir de ahora Aventurero de la Vida serás, crueldad y felicidad en partes iguales te vas a encontrar, pero el viaje vale la pena, a penas comience lo comprobaras.
jueves, 5 de marzo de 2015
Sol
Idiota!-Pensé en voz alta, quebrando el silencio del alba helada que caia sobre mis hombros que se sentían más pesados que nunca.
Sacudiendo el rocío de mi capa me incorporé, o al menos eso intentaba antes de caer desplomada de nuevo en la húmeda manta, delgada y pinchosa, única superficie que me separaba del indomable suelo de la ladera de una de las tantas montañas del sur.
Maldecí en todos los tantos dialectos que aprendí en el Mercado Artesanal de Lago Bajo, en las afueras de un pueblito de montaña en donde me alojé estos últimos dos años..huyendo.
Las nefastas exclamaciones parecieron cobrar vida en mi cuerpo y elevar la temperatura de una manera que hasta perecía sentir subir hirviendo mi sangre por toda mi espina, enderezándome de pronto. Traté de desperezarme aunque fue tan costoso como aquella pelea con la ramera de la Taberna "El Cuerno Rojo", y que nombre que aplicaba justo a la ocasión ya que fue allí en donde lo encontré a ese inservible hijo de perra trepado en las ancas de esa yegua mientras creía que yo estaba alimentando nuestros caballos en el establo a unos kilómetros de allí. La arrastrada sonreía al verme y ese fue el gesto que me despertó del estupor que tenía al ver semejante muestra de traición frente a mis ojos, los separé embistiéndolos como una hembra de jabalí defendiendo sus cachorros y no recuerdo haber tenido en mi vida tan poca técnica de lucha como en ese nefasto momento, todos mis sentidos estaban bloqueados, mis músculos eran un solo bloque actuando en la misma dirección pero sin un plan definido, mi fuerza estaba mal distribuída solo en mis brazos que sujetaban con mis manos encendidas el cuello de la despreciable que había osado meterse con mi hombre. Aquello no terminó bien y cada vez que revivo los hechos no sé si invento recuerdos o está todo tan confuso que todo eso parece una gran mentira..o así lo hubiese querido.
Rememorando volví a aullar:
Idiota!- y levanté mi morral y mi arco como si estuviera enfurecida con ellos, los tire sobre mis hombros que ahora parecían aún más tensos y me dispuse a abandonar aquel refugio improvisado lanzándome a la merced de otro nuevo día de búsqueda.
El camino se presentaba mejor de lo que lo esperaba y el día empezó a entibiar mis brazos y mis piernas como una caricia suave y misericordiosa que me devolvía a la vida después de una noche en la que no debería de haberme quedado dormida allí en donde estuve. Por eso maldecía, por eso enfurecía de a ratos cada vez que recordaba ver partir la caravana que iba a la Ciudad Melden y a la que por un imprevisto llegué tarde. Gritaba de rabia porque después de aquella noche impensada en el "Cuerno Rojo" había decido entrenarme para nunca más perder una batalla, desde entonces cada día y cada noche estaban diagramados con una metódica rutina que hacían que mi cuerpo, mi mente y mi espíritu llegaran a niveles de eficacia de los que no me tenía permitido decender.
Cavilando en nociones de entrenamientos, en putas y desgraciados continúe mi andar hasta el anochecer sin sospechar que todo estaba a punto de dar una gran vuelta a los acontecimientos que venían siendo parte de mi habitual vida.
El crepitar de unas ramas se llevaron toda mi completa atención. En breves instantes , instintos agudos, mis manos habían armado frente a mi el arco con una flecha ya cargada y a punto de ser disparada ante el menor indicio de amenaza que asomara detrás de los árboles a un costado del camino por donde escuché el crepitar y para mi sorpresa el crepitar se tornó en estruendo de ramas rompiéndose a una velocidad increíble y lo que causaba aquel ya ensordecedor alboroto debería de ser enorme y al parecer se dirigía exactamente en mi dirección. Todos los músculos de mi cuerpo estaban en una tensión casi insostenible, esperando la mínima orden de mi cerebro para que accionen y dejen libre la flecha que suplicaba por un blanco. Nunca, ni desde niña tuve mala puntería, en la escuela de tiro al arco era la mejor por varios puntos de ventaja, sobresalía tanto que fui enviada a Shibad, la ciudad próxima a Aljaba mi pueblo natal, a tomar clases con arqueros Elfos, quienes parecían mantenerse en trance ( y creo haber aprendido ese tipo de concentración) cada vez que se disponían a tomar un punto de ataque. Las palabras de uno de mis Maestros siempre se me presentan en situaciones como estas:" Si fallas, vuelve a intentarlo pero recuerda que el primer tiro no es de práctica y si no es letal puede que sea el último de tu penosa vida"
A pesar del frío, una gota de sudor hacía cosquillas sobre mi sien en donde se notaba que mis venas bien activas dejaban pasar la sangre embravecida que bullía dentro de mi. Mi lacio cabello cobrizo comenzaba a humedecerse con mi nerviosa transpiración.
Quizás debería en este punto contar cronológicamente como ocurrió lo que vino a continuación de esa posición de espera, si lo recordaría tal cual. Pero no es así. Las imagenes de ese momento son como explosiones de adrenalina pura, en donde mi corazón se aceleró tanto que creí no iba a resistir , mi respiración se cortó, luego se agitó por demás y volvió a cortarse y así en intervalos casi rítmicos. Lo que mis ojos vieron aparecer entre los árboles se puede describir como un enorme lobo de color gris pardo, cuyo pelaje parecía brillar en una tonalidad azulada a la luz de la luna creciente, sus ojos destellaban un color amarillo intenso y sus fauces abiertas me mostraban que una mínima mordida de aquellos inmensos y aniquiladores colmillos eran la muerte personificada, una muerte rápida y horrorosa.
Atónita estaba frente a aquella criatura que parada a escazos metros me miraba sin avanzar, escudriñando la insignificante humana que se encontraba en medio del camino como un precioso regalo de los Dioses. O al menos eso creía yo.
Jamás había oido hablar de un lobo de semejante tamaño, debería de medir de alto facilmente unos 2 mts y de largo como unos 3 y quizás más. Pero sus dimensiones eran armónicas, era un lobo gigante de colores increíbles que emanaba un poder que con solo mirarme había paralizado cualquier acción que intentara. Y eso no era metafórico, realmente todo mi cuerpo se había paralizado por completo sumido en un hechizo, solo podía mover los músculos y órganos vinculados con mi respiración. Hasta baba caía por mi boca, abierta como había quedado al ver esa bestia.
Para mi horror, mi amigo no se encontraba solo, deslizándose a ambos costados de su descomunal ser aparecieron entre las sombras de la noche otros dos lobos de menor tamaño pero en igualdad de ferocidad. Lo poco que quedaba activo de mi mente entre dormida y aterrorizada, eran ideas calamitosas de como esos colmillos, dagas mortales, iban a desgarrar todo mi cuerpo, a devorar mis vísceras mientras que yo inmóvil no iba a poder siquiera dejar ir mi último grito y enmudecida iba a partir de esta tierra con una muerte de lo más siniestra.
Los dos lobos nuevos se acercaron a mi y me olfatearon intensamente de pies a cabeza, podía sentir sus alientos quemar la piel de mi cara al acercar sus hocicos a mi boca. Así como se acercaron se alejaron por donde vinieron y no volví a verlos. En ese instante el primer lobo comenzó acercarse, no como los otros cuyas cabezas agazapadas venían intencionalmente a husmearme , sino que se acercaba mirándome fijamente a los ojos y si hubiese podido , mi cuerpo se habría sacudido como el agua del estanque en donde solía jugar de niña cuando le arrojaba una piedra. También mis ojos se habrían cerrado pero permanecía abiertos contemplando sin elección aquellos ojos amarillos, iluminados, feroces, mortales.
Se detuvo frente a mi y lamió mi cara.
Todo mi ser se desplomó en el suelo y recuerdo que mi primer reacción, luego de que mi cuerpo se enterara de que podía moverse , fue cubrir mi cabeza con mi brazo izquierdo mientras que con el derecho tantee mi muslo buscando mi daga.
El inesperado suceso que le siguió a esa escena fue algo que mi Abuelo Materno solía contarme como relatos de viajeros del Este en donde los animales se comunican con las personas, pero hasta entonces creía que eran solo condimentos que agregaba a las aventuras que me contaba. Lo que ocurrió no es algo que se pueda explicar en un relato tal cual lo he vivido pero intentaré describirlo. No escuché porque no hubo sonido en el aire que separaba al Lobo de mi, pero puedo decir que sentí algo que el animal quiso transmitirme y fue algo así como : " No temas...solo síguenos"
Bajé mi brazo y desistí de todo intento de ataque y contemplé de nuevo esos dos soles que fijos me miraban
Giró su gigantesca cabeza y desapareció entre la maleza. Aún luego de que la bestia se había ido, las "palabras" me seguían invitando a seguirla.
-He enloquecido!!- me dije. No solo porque " escuchaba" hablar a un Lobo de tamaño colosal sino porque pensaba seriamente en ...seguirlo.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Destino
Eso mis amigos da inicio a mi historia.
Mi imaginación desde niña siempre me llevó más lejos que mis pasos. Buscaba ser aprendiz de cuanto Maestro en armas hubiera en Ciudad Manantial, mi cuna ancestral pero al ser mujer y muy delgada encontraba solo rechazos y burlas por parte de los Maestros y estudiantes. En mi se empezó a formar la idea de que si un Maestro se burlaba de alguien que deseaba aprender sin conocer siquiera sus habilidades no era un Maestro de quien quisiera aprender.
Por lo que decidí ser mi Propia Maestra.
Me escabullía por las lomas para ver desde allí arriba el entrenamiento de los Guerreros de la Mano Azul, sus prácticas de melé con espadas cortas y escudos alternando grandes con diseños intrincados con rodelas cuando cambiaban al arma a una daga y sus combates se hacían un poco más marciales. Cabalgaba hasta el linde del bosque y desde un árbol podía ver el entrenamiento de un grupo de los Elfos en un claro, su práctica de arquería era inigualable, sus movimientos delicados, precisos y de una rapidez excepcional los hacían ver como en medio de una danza guerrera sin comparación alguna. Al volver de estas visitas, registraba todo en mi Diario al que había dado en llamar: "El Aprendiz" y al releerlo me sorprendía de como mi visión de las técnicas iba cambiando de mera espectadora a una entendida en técnicas y tácticas de batalla.
Pero me faltaba aún más por conocer...la magia.
Cierto día en que vagaba por los bosques buscando una planta por encargo de mi abuelo, encontré quien sería mi primer y verdadero maestro.
jueves, 26 de enero de 2012
Interior
Desde pequeño tenía la certeza que al crecer mi vida iba a ser toda una aventura, que iba a trabajar con mi padre en la forja, de ahí que mis esfuerzos por aprender de él y superarlo ocupaban casi todo mi tiempo de adolescente mientras que el resto de mis pares cortejaban doncellas en la taberna local.
También fantaseaba bajo el fresno del patio trasero de mi hogar con construir una acogedora casa para mi bella esposa e hijos cuando los tuviera y me imaginaba el taller propio detrás de la casa a tal punto que casi me parecía escuchar el sonido del martillo y el yunque trabajando bajo mi mando. Eso luego de haber recorrido lugares en donde aprender más de la forja de armas y armaduras, tener algunos enfrentamientos con villanos azotadores de débiles y desvalidos ...hasta lograba imaginarme hablando delante de un puñado de fanáticos enfervecidos por mis actos heróicos en un pequeño pero emotivo acto en mi honor.
Luego y si seguía concentrado en leer mi vida de mi propia mente era nombrado el mejor herrero en millas y millas de este inmenso mundo, mi fama se extendía tanto que llegaba a formar una escuela de Guerreros en donde enseñaba tanto a hacer como a manipularlas, era convocado para nuevas misiones en la búsqueda de la paz y el orden y cuando llegaba al ocaso de mi pasar por esta tierra me encontraba ya viejo y rodeado de nietos y bisnietos, todos ellos portadores de mi legado de valor incalculable.
Debía de haberme imaginado también cuando tenía esas maravillosas visiones, que la vida nos sorprende y que lo que hoy pensamos como seguro, mañana puede ya no estar ahí y entonces es cuando se prueba nuestro verdadero valor.
En uno de esos tantos momentos de reflexión acerca de mi futuro perfecto y ya armado escuché un estruendo en la plaza central del pueblo y desde la colina en la que mi hogar estaba vi correr de gente desesperada hacia las afueras del lugar y un humo rojizo salir desde los árboles que rodeaban las veredas de la plaza.
Todo se tornó confuso y salir de mi estado de ebriedad personal a zambullirme de lleno en la realidad que me enfrentaba me causó espasmos repentinos que casi logran paralizarme. Pero decidido y contra todo miedo me levanté y corrí con todas mis fuerzas hacia el taller de mi padre a cerciorarme de que se encontraba bien.
Pero al llegar ya no estaba allí, el fuego de la forja estaba a punto, el martillo colocado con cuidado sobre el banco auxiliar de la forja y una hombrera de la armadura que estaba fabricando se encontrada sumergida a medias en agua, buscando templar su temperatura.
Al no ver a mi padre allí, corrí hacia el interior de mi casa y cuando lo hice atravesando el patio vi como la nube rojiza se transformaba en negra y lo que antes era caos y sonidos diversos mezcla de gritos desolados y estallido de objetos, piedras y hasta casas por doquier, ahora era un aterrador y profundo silencio.
No fue necesario abrir la puerta, estaba tal cual la había dejado hacía unos instantes luego de beber algo y salir para disponerme a descansar unos minutos y luego continuar el trabajo con más ímpetu. Entré en la sala y llamé a mi padre a viva voz pero no obtuve respuesta. Un escalofrío recorrió mi espina hasta casi helarme los miembros paralizado me quedé unos instantes recordando el momento en el que de chico había entrado a la misma sala, por la misma puerta y había visto el cuerpo de mi madre en el suelo, sin vida luego de que una fiera enfermedad se la arrebatara.
Cuando me di cuenta de que casi no respiraba, tomé una gran bocanada de aire, notando que mis ojos estaban empañados por los recuerdos, y volí una vez más a la realidad...
-Padre..Padre...donde estas?contestame..- mi voz me sonaba como suenan las voces en la plaza de los actores de la trupe con esos artefactos cónicos que amplifican el habla y sentía que ese silencio que afuera no había podido evitar percibir ahora era aún más profundo y siniestro y sin dudas hacía que mi voz no sonara como mi voz. De todas maneras seguí buscando hasta que llegué al umbral de mi hogar y mi desesperación se convirtió en un grito ahogado al ver esa indescriptible imagen frente a mi, luego de eso toda mi humanidad se desplomó inerte en la puerta de mi hogar en donde solía sentarme a observar pasar a las personas gozando de una vida feliz y preguntándome como podía hacer yo para lograr eso...
jueves, 8 de diciembre de 2011
Quizás revolotean intentando despertarme- Pensé de forma muy estúpida al ver las gaviotas danzando sobre mi cabeza atontada aún. Mi boca era un recipiente en donde se depositaba todo tipo de extracto marino y mi cuerpo agolpado y empapado se resistía a atender los mandatos de mi mente.lunes, 3 de octubre de 2011
"Su música y único ritmo era el crepitar de las olas contra el barco...de duro casco conservado a fuerza de múltiples capas de un material impermeable, aunque extrañamente aun mejor, su rumbo siempre era el mismo: hacia altamar..y de allí solo los dioses decidirían el resto. Así se sentía ser parte del Filo de los Mares." El revoloteo de las aves devenidas en carroñeras hacían de la vista de los tripulantes del Antorcha Gris algo que reforzaba la rutina, y la lluvia traía consigo de la mano a su fiel compañera...La Muerte. En uno de esos tantos viajes me encontraba a bordo, borracho, detalle inusual en mi pero en aquel entonces mis ansias de experimentar las sensaciones que mis padres me habían prohibido iban en crecimiento, aunque esa noche entendí un poco el porqué. Mis prendas olían a mi vomito ya seco, restos de un salame de ciervo ahumado impregnado en ron y algunas migajas de pan casero amasado por Ruth, la dueña del Salón Aguado. Dándome golpes en las piernas casi insensibles, uno de los marineros me alertó: -”pequeño bribón, si te llegan a pescar holgazaneando no voy a lamentar no habértelo advertido, pero ya va siendo hora de que te levantes de ahí pedazo de estiércol, no mereces ser parte de esta honrada tripulación"-
Creo que parte de la arenga y parte de que el sol que caía en el horizonte destinaba sus últimos rayos a ir directo a mis ojos hinchados por la situación es que a tientas logré incorporarme. Y fue justo en ese momento que ocurrió...un gran estruendo...astillas que volaban frente a mí, muchas de ellas estrellándose contra mi cabeza....gritos desesperados y otro estruendo igual pero aún más cerca. Intentaba reaccionar pero el alcohol en mis venas hacia su trabajo a la perfección y mis sentidos, siempre aguzados en cada ocasión, estaban ahora cubiertos por un lienzo de duda e imprecisión...sabía que algo ocurría, algo malo de hecho, pero lo único que en verdad quería hacer era volver al lugar en donde estaba hacia unos instantes y seguir descansando...Una fuerte ráfaga paso cerca mío y no alcance a ver el momento en que esa bala de cañón se cargó un costado del Antorcha Gris como si fuera de cerillas, pero si sentí cuando los restos me golpearon esta vez aun más duro en casi todo el cuerpo...-"por las barbas de Urin, pequeño idiota, ponte a cubierto o ayuda a cargar el cañón que sino estos piratas van a hacer caldo con nuestros pescuezos. "Me había hablado el mismo marinero que antes, pero ahora su voz sonaba entrecortada y mucho más acelerada y lo que dijo de alguna manera me alertó y luchando para levantarme de nuevo inmerso en aquel caos, llegue arrastrándome hasta donde estaban cargando el cañón e intenté ayudar...lo último que recuerdo es aquel barril volando directamente hacia mi...
Cuando abrí los ojos me encontraba en una celda húmeda, fría y hedionda. Estaba tirado sobre un costal y mi propia sangre se mezclaba con el vomito anterior. Pero parecía que la sangre había dejado de brotar de la herida que el barril me había hecho al golpearme y dejarme inconsciente sobre la cubierta. Intente reincorporarme para ver en donde me encontraba, pero un mareo implacable me lo impedía, entonces desde el costal, hice leves movimientos con mi cabeza los que me permitieron ver que ya no estaba en el Antorcha Gris, que varios marineros me acompañaban en varias celdas y casi en las mismas condiciones que yo, y el barco se mecía violentamente....Aquél era un navío pirata, "Filo de los Mares" se llamaba y llevaba banderas que lo identificaban, con un sable negro ensangrentado como insignia principal en honor a la espada corva que colgaba del cinturón del prestigioso e inteligente Capitán. Si bien eran piratas, la fama los había hecho ilustres entre sus pares y eran leyenda entre los marineros honrados a quienes en más de una ocasión habían perdonado la vida a cambio de invaluables favores. ...
Aquella sin embrago no había sido su noche de suerte...condenados a vagar por los mares en busca de sustento(o mejor dicho en busca del sustento de otros) habían seguido al Antorcha Gris desde que partiera del puerto de Ciudad Manantial. El Capitán, Rod" Ojo de Escarcha", había alistado a su tripulación esa misma jornada, solicitando refuerzos ya que iban a partir hacia un lugar en donde se decía que la mercancía que ellos llevaban nunca había sido vista en otro lugar. Debe haber sido en ese momento en el que me subí abordo, confundiendo la entrada del barco con el baño de la posada.
Atento y siempre listo, Lim, el mensajero del capitán del "Filo de los Mares" escuchó los planes del itinerario de aquel navío y se los comunicó a su superior quien sin demoras ideo un plan para sorprenderlos a mitad de camino y arrebatarles la mercancía valiosa si se oponían a dárselas de buen grado. Así fue como su colega al mando del Antorcha Gris le dio como respuesta una bala en un costado de su brazo derecho y eso fue prueba suficiente para mandar el casco del barco en el que me encontraba, a descansar eternamente en las profundidades del mar, no sin antes extraerle las cajas que contenían el preciado botín y hacernos a todos los sobrevivientes sus prisioneros.
Se escuchaban gritos de jolgorio, chocar de botellas de ron al brindar y risotadas desafinadas mezcladas con el golpeteo de botas al son de una imparable y molesta viola. Parecía que aquella era definitivamente la noche de Rumer el Negro, capitán del Filo de los mares, cuando se hizo un silencio sepulcral en el que hubiera preferido escuchar de nuevo aquellos acordes festivos, luego se sucedieron corridas y gritos desgarradores que invadieron la cubierta de repente. Desde las celdas que estaban debajo, los prisioneros entre los que me contaba, estábamos aterrados y pedíamos que nos liberaran porque se presentía que algo tremendo se acercaba, pero nadie de la tripulación del Pirata Rumer se acercó..todo volvió a ser confuso nuevamente....entre el revuelo alcance a levantarme y vi que algunos piratas entraban bajo cubierta y comenzaban a abrir las celdas de los prisioneros incluyendo la mía y nos arrastraban hacia arriba como si fuéramos los costales en donde nos habían depositado...fue el mismísimo Rumer quien me llevó hacia arriba, arrastrándome de un brazo mientras daba órdenes como-"no dejen sus puestos, aseguren todas las velas...amarren bien esas cuerdas que nada quede a merced de la tempestad que se avecina-
La voz del Capitán sonaba firme dentro del estruendoso clima que invadía el barco y se dirigió a mí como si fuera uno de sus piratas:
-Sostén esta cuerda como si de ella dependiera tu vida, una gran tormenta se avecina y si no unimos fuerzas acabara con todos nosotros antes de que alcancemos a pestañar. Sus ojos de mirada segura, su voz y su porte entre pirata y hombre de mar hizo que le obedeciera al instante, casi diría que sentí admiración por él más incluso que por el Capitán del Antorcha Gris.
Creo que fue en ese momento cuando más sobrio me encontraba .Y debió de ser por la sorpresa que me lleve al ver los rayos partiendo en varias partes las nubes negras que se apretaban en el cielo y se acercaban rápidamente hacia nosotros amenazantes, como queriendo aplastarnos con su mano tempestuosa y despiadada. De un momento al otro, ambas tripulaciones pasaron a ser solo una, incluidos los capitanes que estaban en tregua en aquel momento y mandaban por igual a la gran tripulación formada por simples hombres a punto de morir. Era una imagen épica, luchaban por sus vidas contra el viento que ya soplaba en las velas desgarrándolas como si fueran hojas de un árbol en otoño, sus cuerpos agotados tensaban cuerdas, balanceaban pesos para equilibrar el barco, sujetaban despojos que volaban por doquier, no había rumbo que tomar que la tormenta no se hallara por lo que quedaba esperar a que pasara sobre nosotros y ver los resultados...
Y así fue como desperté sobre la arena ardiente de una playa en medio de un caos de desperdicios del barco envuelto y más dolorido aún que en la celda, y porque el destino así lo quiso estaba envuelto con la capa de quien había sido hasta esa madrugada el Capitán del barco Pirata "Filo de los Mares “y por ese detalle todo cambiaría...fui de todos el único sobreviviente y fui tomado por error como sucesor de Rumer..Esa mañana desde las astillas del Filo de los Mares nació mi leyenda...


