Landaroth Regnier, La Sombra, avanza agotado por un camino profundamente empinado. Su mirada penetrante escruta con constancia recovecos que antes solo eran parte de un bello paisaje y ahora todos y cada uno pueden tener indicios de si su amada perdida ha pasado por allí. Explorador diestro, conocedor de los caminos y sus misterios, raudo cazador y guerrero infatigable, dotado de las destrezas que lo llevaron a ser Heróe, carga por la vida con el peso de haber perdido su tesoro, de haber dejado ir (aun sabiendo que no podia evitarlo) la razón que le da la vida. Su amada Selene fue arrebatada de su lado por una horda de orcos vegativos durante una batalla en la que él quedó tendido en el frío suelo mientras ella aún peleaba y desde aquel día Regnier busca, sin pistas aún recobrar a su par.
Cuando su cuerpo le pide descanso, se sienta sobre una loma y observa el horizonte, repasa cada uno de los detalles que lo llevaron a estar allí, a ser quien es ahora sin ella, y medita. Enciende su pipa y el humo que lo aniquila tanto como lo dispersa y relaja dibuja imágenes que el intenta tomar como señales...-"Todas son señales"- Se dice en voz alta en un transe profundo, y se siente con el impulso suficiente como para continuar el viaje...(Continuara)
Intrépidos Aventureros, los invito a viajar por el mundo de lo que creían conocer. Sumérganse en estas Crónicas extraídas con esmero de una mente soñadora y comprueben que hablan de cada uno de ustedes, siéntanse identificados y acepten el desafío de ver que la fantasía puede traspasar la realidad....
sábado, 2 de mayo de 2009
Recuerdos
Landaroth Regnier, La Sombra, avanza agotado por un camino profundamente empinado. Su mirada penetrante escruta con constancia recovecos que antes solo eran parte de un bello paisaje y ahora todos y cada uno pueden tener indicios de si su amada perdida ha pasado por allí. Explorador diestro, conocedor de los caminos y sus misterios, raudo cazador y guerrero infatigable, dotado de las destrezas que lo llevaron a ser Heróe, carga por la vida con el peso de haber perdido su tesoro, de haber dejado ir (aun sabiendo que no podia evitarlo) la razón que le da la vida. Su amada Selene fue arrebatada de su lado por una horda de orcos vegativos durante una batalla en la que él quedó tendido en el frío suelo mientras ella aún peleaba y desde aquel día Regnier busca, sin pistas aún recobrar a su par.
Cuando su cuerpo le pide descanso, se sienta sobre una loma y observa el horizonte, repasa cada uno de los detalles que lo llevaron a estar allí, a ser quien es ahora sin ella, y medita. Enciende su pipa y el humo que lo aniquila tanto como lo dispersa y relaja dibuja imágenes que el intenta tomar como señales...-"Todas son señales"- Se dice en voz alta en un transe profundo, y se siente con el impulso suficiente como para continuar el viaje...(Continuara)
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